¿Qué es el océano sino una multitud de gotas?" – El legado de Cloud Atlas.
Bueno, en realidad la vi una vez y no la comprendí del todo; lo que sí me dejó es el soundtrack que sigo escuchando a veces. De vez en cuando vuelvo a sentir curiosidad por lo que no comprendí del todo. Finalmente, me di el tiempo de dedicarle a esto unos minutos y resulta que lo que leí me parece demasiado interesante como para no compartirlo.
Así que ahí les va: ¿Por qué me pareció digna de ser explicada?
Porque nos quita el miedo a la muerte. Nos dice que nada se pierde del todo: una melodía escrita en 1936 puede salvar el alma de alguien en el año 2300. Es un acto de fe en la humanidad.
Cloud Atlas no es solo una película, es un rompecabezas de 6 historias, 500 años y las mismas almas viajando por el tiempo. Aquí te doy 3 razones de por qué es una obra maestra incomprendida:
El "karma" visual Los mismos actores (Tom Hanks, Halle Berry, Hugh Grant) interpretan a personajes diferentes en cada época. Si en una vida eres un villano, en la siguiente ¿buscas redención?
El efecto mariposa extremo: Un diario de 1849 inspira una sinfonía en 1936, que ayuda a una periodista en 1973, que termina siendo la base de una religión en el año 2321. Todo está conectado.
Desafía la realidad Maquillaje increíble (y a veces rarísimo), saltos en el tiempo y un mensaje poderoso: "Nuestras vidas no nos pertenecen".
Hay películas que ves para entretenerte y películas que ves para entender la vida. Cloud Atlas pertenece al segundo grupo.
Lo que la hace interesante no es solo su presupuesto millonario o sus efectos visuales, sino su valentía filosófica. Nos plantea que somos hilos de un tapiz infinito.
La lucha contra la opresión: En cada una de sus 6 eras, alguien intenta esclavizar a otro (física, económica o digitalmente). Y en cada era, un alma decide rebelarse.
La esencia sobre el cuerpo: Al hacer que los actores cambien de raza y género, las hermanas Wachowski nos dicen que el cuerpo es solo un envase. Lo que importa es la dirección de tu brújula moral.
La película narra seis historias que transcurren en tiempos y géneros cinematográficos distintos, pero que están conectadas entre sí.
1849 (Pacífico Sur): Un abogado viaja en barco y entabla una amistad prohibida con un esclavo polinesio. (Drama histórico).
1936 (Cambridge, Inglaterra): Un joven compositor talentoso trabaja para un genio huraño y escribe el "Sexteto Cloud Atlas".
(Drama romántico). 1973 (San Francisco): Una periodista investiga una conspiración corporativa sobre un reactor nuclear defectuoso. (Thriller político)
2012 (Reino Unido): Un editor de libros de 65 años termina atrapado injustamente en un asilo de ancianos y planea un escape. (Comedia).
2144 (Neo Seúl): Una "fabricada" (clon) despierta su conciencia y se convierte en la chispa de una revolución contra un sistema totalitario. Cyberpunk.
2321 (Postapocalipsis): Siglos después del "Gran Colapso", un habitante de una tribu ayuda a una mujer de una civilización avanzada a enviar una señal de auxilio al espacio. (Fantasía futurista).
El concepto clave es que los mismos actores interpretan diferentes personajes en cada época.
Evolución del alma: Un personaje que es un villano en una época puede buscar redención en la siguiente. Por ejemplo, el personaje de Tom Hanks empieza siendo un médico codicioso y termina siendo un héroe que salva a la humanidad.
La marca de nacimiento: Todos los protagonistas de las seis historias comparten una mancha de café con forma de cometa, indicando que son la misma esencia en diferentes cuerpos.
Las historias no solo se conectan espiritualmente, sino a través de objetos o legados:
El diario del abogado de 1849 es leído por el compositor en 1936.
Las cartas del compositor son leídas por la periodista en 1973.
La investigación de la periodista se convierte en un manuscrito que llega al editor en 2012.
La película sobre la vida del editor inspira a la clon en 2144.
La clon de 2144 termina siendo adorada como una diosa por la tribu en el futuro lejano.
La película explora cómo un pequeño acto de bondad (o de maldad) puede tener repercusiones durante siglos. Desafía la idea de que somos individuos aislados; sugiere que cada una de nuestras acciones es un hilo en un tapiz infinito. Como dice el personaje de Sonmi-451:
"Nuestras vidas no son nuestras. De la cuna a la tumba, estamos ligados a otros. Pasados y presentes. Y por cada crimen y cada bondad, engendramos nuestro futuro".
El Mapa de los Actores (El Karma en pantalla)
Los directores usaron a los actores para mostrar el progreso (o retroceso) moral de un alma. Fíjate en estos tres ejemplos clave:
Tom Hanks: Es el alma que más evoluciona. Empieza en 1849 como un doctor que intenta envenenar a un paciente por dinero y termina en el futuro lejano (2321) venciendo sus miedos internos para salvar a la humanidad. Su arco es de redención.
Hugo Weaving: Casi siempre interpreta al "sistema" o al mal. Es el capataz de esclavos, un asesino a sueldo, un enfermero tiránico y, finalmente, una alucinación (el Viejo Georgie) que representa el miedo y la paranoia. Su alma es la resistencia al cambio.
Halle Berry: Representa el alma que siempre busca la verdad. Es una esclava blanca que escucha una melodía prohibida, una periodista que arriesga su vida y una científica avanzada. Su arco es de curiosidad y justicia.
El soundtrack "Sexteto Cloud Atlas" como metáfora
La pieza musical que compone Robert Frobisher en 1936 no es solo música de fondo; es la estructura de la película misma.
Frobisher describe su obra como un sexteto donde diferentes solistas tocan piezas que se interrumpen unas a otras, pero que juntas forman una armonía perfecta. Así funciona la película: las seis historias se interrumpen constantemente, pero si las escuchas (o ves) todas juntas, revelan un patrón que ninguna podría contar por sí sola.
¿Sabías que el Sexteto Cloud Atlas que escuchas en la película fue compuesto realmente para el film y es una de las piezas más complejas de la música de cine reciente?
El libro
En la película, queda clarísimo que las almas viajan de cuerpo en cuerpo porque vemos a los mismos actores. Es una elección visual que nos da consuelo: "Oh, mira, Tom Hanks volvió para ser bueno".
En el libro, esto es mucho más ambiguo:
Mitchell sugiere que quizás las historias son solo ficciones dentro de ficciones.
Por ejemplo: El diario de 1849 que lee el compositor en 1936 podría ser una novela mal escrita. La vida del compositor es una serie de cartas que la periodista lee. La vida de la periodista es un manuscrito que el editor rechaza... y así sucesivamente.
La gran duda: ¿Son realmente la misma alma, o es simplemente que los seres humanos tendemos a repetir los mismos errores y las mismas historias de heroísmo una y otra vez?
La película mezcla las seis historias constantemente. El libro, en cambio, tiene una estructura de matrioska:
Empieza la historia 1 (se corta a la mitad).
Empieza la 2 (se corta a la mitad).
... Así hasta llegar a la 6 (el futuro lejano), que se cuenta completa.
Luego el libro "regresa" cerrando la 5, la 4, la 3, la 2 y termina donde empezó, en 1849.
Es como subir una montaña hasta la cima (el postapocalipsis) y luego bajarla viendo cómo todo lo que pasó antes influyó en ese futuro.
El final del libro es mucho más político. El abogado, tras sobrevivir al veneno del doctor, decide dedicar su vida al movimiento abolicionista (contra la esclavitud).
Su suegro le dice una frase que es el corazón de toda la obra:
"Tus esfuerzos no son más que una gota en un océano infinito".
A lo que Adam responde: "¿Y qué es el océano sino una multitud de gotas?".
Es la respuesta definitiva al cinismo. No importa si el sistema es gigante y tú eres pequeño; tu "gota" es la que forma el océano del cambio.
Si vuelves a ver la película, fíjate en Jim Broadbent (el editor que escapa del asilo en 2012).
En 1849 es el capitán del barco.
En 1936 es el viejo compositor Vyvyan Ayrs (el que intenta robarle la obra a Frobisher).
¡En 2144 aparece como un holograma en el metro de Neo Seúl!

Comentarios
Publicar un comentario